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Distinguido compañero,
En primer lugar quisiera agrader tus palabras pues en su gran mayoria son bien ciertas. Elena G. White misma escribio bajo la inspiracion del Espiritu Santo que deveriamos de meditar como minimo un ahora al día acerca de Cristo Crucificado. Por lo tanto sin duda alguna el mismo espiritu que inspiro a la señora White, tambien te inspirito a ti.
No hay salvacion fuera de Cristo, no hay salvacion sin la sangre de Cristo, pues la paga del pecado es la muerte y nosotros en condicion de pecadores estamos condenados a sufrir la consecuencia del pecado que es la muerte.
Pero Dios mismo en persona, decidio dejar todo su gloria, POR AMOR a sus criaturas y venir a nacer como hombre a esta tierra de pecado, en la presona de JESUS. Como bien sabemos este hecho se llama el plan de rescate o plan de SALVACION, anunciado a lo largo de todo el Antiguo Testamento, donde cada una de las fiestas hebreas eran sombra o simbolos de este plan de la Salvacion. La Pascua, el sacrificio de Cristo, El Pentecostes, el derramamiento del Espiritu Santo, El día de la expiación, nuestra verdad presente desde 1844, y finalmente la cabañas el dia de la glorificacion con la venida de Jesus.
Jesús no solo murio, sino que tambien resucitó, ascendio al Cielo, al satuario Celestial que menciona el libro de Hebreos, para comenzar un miinisterio de sacerdocio universal. Gracias a las profecias de Daniel 8 y 9, conocemos que en el 1844, Jesús comenzo otro ministerio en el lugar Santisimo del santuario Celestial el juicio investigador. Todo juicio tiene razon de ser, para juzgar el cumplimiento o no de una ley. ¿Cual Ley? pues la Ley de Dios.
Que es la Ley, la Ley es el caracter de Dios, no tiene ni principio ni final, pues la Ley no nace, en el Sinay, la Ley ya esistia antes del monte Sinay, pues genesis esta llena de textos que hacen referencia a todos los mandamientos del decalogo.
La Ley de Dios tambien existe tras la cruz, pues el libro de Lucas de los hechos de los apostoles, las cartas paulinas etc tambien hacen referencias al decalogo. Por ejeplo hay una gran cantidad de texto biblicos en hechos donde dice que se reunian en Sabado, en la sinagoga en el campo... en cambio dime solo un texto biblico donde un profeta biblico diga, que por alguna razon el domingo fue santificado?, yo he leido la bilbia en Koine, Koine es el griego del antiguo testamento y no he encontrado nigun texto biblico en Koine que me diga que por orden divina, Dios santifica el Domingo como dia de adoracion y Santo, si algun dia lo encuentro no tendre ningun problema de obedecer lo que la biblia me dice, pero lo que si he encontrado en en toda la biblia es que el sabado es pacto perpectuo, simbolo y señal de la creacion de Dios y de la liberacion de Dios y creacion de un pueblo, es simbolo de la pertencia de Dios.
Algunas referencias biblicas solo como argumetnacion : Lucas 4:16, lucas 23:54-56, Marcos 2:27,28, Hechos 13:14, Hechos 13:42, 44; Hechos 17:2 y 18:1, 4, 11...
Jesus mismo enseña que sus mandamientos es un resultado de amor, de pertenecia: Juan 14:22
Yo me pregunto ¿Que es lo que hace un pueblo su diferencia? si no es su Ley, su constitucion... todo pueblo tiene su Ley y el pueblo de Dios en la tierra tiene tambien su Ley la Ley de Dios, que es el caracter supremo de nuestro creador reflejado en la vida de Jesus en la tierra.
Antes de cursar los estudios en teologia adventista, yo estudie teologia en una universidad protestante, y sin duda este debale lo tuve muy presente a lo largo de los 4 años de carrera.
La Ley no me salva, si no que la Ley me condena, y esta condena me lleva a lo unico que me puede salvar que es el AMOR DE JESUS.
Sin la Ley yo no soy Condenado, y si no soy condenado, NO NECESITO SER SALVADO, si no necesito ser salvado. NO NECESITO DE CRISTO, si no necesito de Cristo, ¿PARA QUE MURIO JESUS?
Que el Señor os bendiga, y os guarde, os haga replandecer su rostro sobre vosotros, os conceda su bondad, os mire con amor y os de su Paz. Amen
Pr. Txetxu Troncoso (Barcelona-Spain) 13 de agosto 2007 Apreciado hermano,
Gracias hermano, por la oportunidad que me concede de conversar con usted. De veras aprecio su mano abierta porque son pocos los hermanos adventistas que sabiendo que uno salió de la iglesia, y especial después de haber sido pastor y dirigente, le extienden la cortesía de conversar con ellos. "Distinguido compañero,
En primer lugar quisiera agrader tus palabras pues en su gran mayoria son bien ciertas. Elena G. White misma escribio bajo la inspiracion del Espiritu Santo que deveriamos de meditar como minimo un ahora al día acerca de Cristo Crucificado."
Hermano, se me hace muy doloroso decirle lo siguiente porque yo mismo sé la estima en que tenía una vez a los escritos de Elena White, y que usted tiene en esos escritos. El dolor que siento es porque causa dolor compartir la verdad, y la verdad muchas veces trae como consecuencia el dolor, pero después viene la maravillosa sanidad que hay en Cristo Jesús, quien es la verdad y la vida, y el único Profeta para los últimos días. Él es el verdadero Espíritu de Profecía, pues desde Moisés hasta los profetas, les inspiraba con anticipación a hablar mediante sombras de su sacrificio (Lucas 24:44). Lo doloroso que le participo es la verdad que después de estudiar el fenómeno de Elena G. White, he llegado a la conclusión que esta joven comenzó a escribir y a lo largo de su vida escribió afectada por su lesión cerebral. Influencias contrarias al evangelio le inspiraron a escribir confusamente del evangelio de la cruz: a veces apoyando, a veces contrarrestando. Le invito a estudiar estos enlaces:
"El factor aniquilante en los escritos de Elena G. de White": http://www.exadventista.com/content/view/49/28/
"Elena White Contradice a Jesús": http://www.exadventista.com/content/view/43/
"¿Los escritos de Ellen G. de White son tan inspirados como la Biblia?": http://www.exadventista.com/content/view/68/1/
"Importancia de la Herida en la Cabeza de Ellen White": http://ellenwhite.org/espanol/headinjury.htm
Es típico para los adventistas recurrir a Elena White para apoyar aquello que es oportuno. En este caso, como lo enseñan los adventistas, usted apela a Elena White para hablar de la importancia de la meditación de la cruz en vez de apelar a las palabras de Jesús. Jesús es quien dijo, que Moisés, los salmos, y los profetas son los que anuncian su muerte, resurección, y el perdón de los pecados.
Además, Elena White insta a meditar como mínimo de una hora al día acerca de Cristo crucificado. No. Cristo, y éste crucificado no es para meditarlo. Eso lo hacen muchos católicos a diario. Meditación trascendental lo hacen los budistas, como también los de la Nueva Era.
Cristo crucificado se nos presenta no para meditarlo sino para ejercer fe salvadora en él, para que creamos, y mirándolo tengamos vida. Meditar es una cosa, es una reflexión humana. La fe viene por el oir, y el escuchar de la cruz nos lleva a confesar con nuestra boca que Cristo es el Señor, para salvación. "Si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Romanos 10:9). La meditación lo lleva a uno a la introspección o a mirar hacia adentro. La mirada de fe lo lleva a uno a mirar fuera del canal humano para ver a Cristo muriendo por nuestros pecados para que mirando tan grande amor, confesemos con nuestra boca para salvación. Esta es una de las maneras como muy sutilmente Elena de White desvía de Cristo, haciéndole creer al lector que está centrado en Cristo, pero en realidad lo sume en sus obligaciones hacia con Cristo en vez de la fe salvadora plena y consumada en el sacrificio de Cristo.
Hermano, yo sé que a mis hermanos adventistas no les gusta que se les hable así de Elena White, porque la tienen en alta estima. Pero es necesario que la iglesia entienda que su fe está fundamentada en Elena White. Así lo demostró usted al confirmarme que precisamente Elena White enseñaba la cruz de Cristo en vez de confirmarme con la Escritura. La realidad del adventismo es que si se desploma Elena White, se desploma la iglesia Adventista. Sin Elena White no hay iglesia Adventista, por esa razón la iglesia no puede tolerar los disidentes de Elena White. La iglesia Adventista querido hermano, no está fundamenta sobre la cruz de Cristo y éste crucificado, ni sobre las Escrituras. "Por lo tanto sin duda alguna el mismo espiritu que inspiro a la señora White, tambien te inspirito a ti."
Apreciado hermano, no, no es así. Si el mismo espíritu que inspiró a la señora White es el mismo que me inspiró a mí, entonces los dos estamos equivocados, y esto no puede ser así, porque decimos cosas diferentes. Ella se fundamenta sobre sus visiones, por más que ella y los dirigentes digan que se apoya sobre la Biblia. Por más que en el Seminario Adventista de Andrews trataron de enseñarme esa vuelta, y por más que con toda sinceridad yo traté de aceptarla, siempre me dí cuenta que Elena White se apoyaba en sus visiones, y luego buscaba cómo apoyar "lo que el Señor le había mostrado en visión" en las Escrituras. Mi inspiración es Cristo y éste crucificado a la luz de las Escrituras. No me apoyo en nada más. "No hay salvacion fuera de Cristo, no hay salvacion sin la sangre de Cristo, pues la paga del pecado es la muerte y nosotros en condicion de pecadores estamos condenados a sufrir la consecuencia del pecado que es la muerte.
Pero"
No, no, hermano pastor, aquí no va ningún "Pero".
A lo que usted escribió no le sigue "pero" alguno. Lo que usted escribió está completo, pues fue sellado con la sangre de Cristo. Mire bien lo que usted escribió: "No hay salvacion fuera de Cristo, no hay salvacion sin la sangre de Cristo, pues la paga del pecado es la muerte y nosotros en condicion de pecadores estamos condenados a sufrir la consecuencia del pecado que es la muerte."
Así está bien hermano pastor. Después de eso no viene ningún "Pero". Todo "Pero" lo arruina, echa a perder la tremenda y maravillosa gracia de Dios que Cristo creó con su redención en la cruz.
El gran "pero" de la iglesia Adventista ha sido en ponerle "peros" a la cruz de Cristo. La cruz de Cristo se apoya por sí misma sin pero alguno. Cristo se levanta ante toda la humanidad extendiendo sus brazos diciendo "De tal manera amó Dios al mundo" - sin pero alguno. Con eso sí tenemos tema por toda la eternidad para absorbernos, arrobarnos y llevarnos a la alabanza de Dios por darnos a su Hijo, el Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo. Ese será el tema de las alabanzas de los redimidos por toda la eternidad. Y mientras le estemos alabando por su gran y maravilloso amor, ni el "pero" del pecado so podrá meter con nosotros.
Mirando su gloria, la gloria de Cristo sobre la cruz, somos transformados de gloria en gloria.
Todo lo que viene acompañando al "Pero" es contrario al espíritu del evangelio. "Pero Dios mismo en persona, decidio dejar todo su gloria, POR AMOR a sus criaturas y venir a nacer como hombre a esta tierra de pecado, en la presona de JESUS. Como bien sabemos este hecho se llama el plan de rescate o plan de SALVACION, anunciado a lo largo de todo el Antiguo Testamento, donde cada una de las fiestas hebreas eran sombra o simbolos de este plan de la Salvacion. La Pascua, el sacrificio de Cristo, El Pentecostes, el derramamiento del Espiritu Santo, El día de la expiación, nuestra verdad presente desde 1844, y finalmente la cabañas el dia de la glorificacion con la venida de Jesus."
El plan de rescate o plan de SALVACIÓN" es el que usted mencionó en el primer párrafo: "No hay salvacion fuera de Cristo, no hay salvacion sin la sangre de Cristo."
Ese es el único plan, fuera de ese plan no hay otro, y todas las Escrituras del Antiguo Testamento se cumplieron cuando el Cordero de Dios, inmolado desde antes de la fundación del mundo, dio su vida derramando su sangre a nuestro favor: "Sin derramamiento de sangre no hay remisión". La clave que el mismo Jesús dio para entender las Escrituras es que todas ellas fueron cumplidas en su vida, muerte, y resurrección (Lucas 24:44).
El día pentecostés se derramó el Espíritu Santo tal cual lo había prometido el Señor no para predicar ningún otro evangelio, sino para predicar al que "prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole", "Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". (Hechos 2:21-24). "Jesús no solo murio, sino que tambien resucitó, ascendio al Cielo, al satuario Celestial que menciona el libro de Hebreos, para comenzar un miinisterio de sacerdocio universal. Gracias a las profecias de Daniel 8 y 9, conocemos que en el 1844, Jesús comenzo otro ministerio en el lugar Santisimo del santuario Celestial el juicio investigador. Todo juicio tiene razon de ser, para juzgar el cumplimiento o no de una ley. ¿Cual Ley? pues la Ley de Dios."
Apreciado pastor, la doctrina del santuario, del ministerio sacerdotal de Jesús, y del juicio, la doctrina única a la iglesia Adventista es ciertamente una de esas fábulas por arte compuesta de las que nos habla Pedro en 2 Pedro 1:16. Esta doctrina fue compuesta por Hiram Edson para explicar el gran chasco de octubre 22, 1844. Esa doctrina no fue compuesta para explicar el ministerio de Cristo sino para salvar las profecías que el mismo Guillermo Miller después de ese octubre declaró equivocadas, y justificar el error bíblico en que habían caído de que del día ni de la hora del retorno de Jesús nadie sino el Padre lo sabe.
Como usted bien lo sabe, en la mañana del 23 de octubre de 1844, el hno. Edson salía de un lugar en el campo donde junto con otros habían estado esperando la venida de Jesús el día anterior. Al pasar por un maizal que no había sido cosechado pues esperaban la venida del Señor, el mismo Edson escribe que "le pareció" que el cielo se le abrió y vio que Jesús pasaba del Lugar Santo al Lugar Santísimo, y ¡ que eso fue lo que sucedió el 22 de octubre de 1844 ! Los pobres hermanos angustiados buscaban razón para no haber creído que habían estado equivocados en poner fechas para la segunda venida de Cristo. Se apoyaron en esta experiencia de "pareció" que tuvo Edson en el maizal, para de allí elaborar toda la doctrina del santuario, del juicio, y del ministerio de Cristo. Hermano pastor, la doctrina bíblica no es de interpretación privada. El adventismo se fundamenta en lo que le pasó a Hiram Edson en el maizal para sustentar su existencia. Por más noble que fueron las intenciones de estos hermanos, la nobleza de intención no equivale a la verdad. La claridad de su pensamiento estaba cegado por los sentimientos de chasco y se apoyaron en una experiencia personal de este hermano apoyada por otras experiencias personales de otra joven bien intencionada pero también tan agobiada que también personalmente experimentaba visiones. Y fueron estas visiones, no el estudio bíblico, que los guiaron a elaborar usando los mismos métodos equivocados de Guillermo Miller para sustentar otra falsa doctrina: la doctrina del juicio investigador. Esta doctrina es tan falsa como la doctrina de la segunda venida de Cristo el 22 de octubre de 1844 porque se apoya en los mismos falsos argumentos e interpretaciones equivocadas de la Biblia.
Por ejemplo, en Daniel 8:14 en donde dice "2.300 días" la traducción correcta no es "días" sino "tardes y mañanas". El hebreo contiene las dos palabras, y se refiere a los sacrificios vespertinos y matutinos del servicio del santuario. La pregunta del versículo 13 tiene que ver con los sacrificios. La respuesta que se da en el v. 14 tiene que ver con los sacrificios que se ofrecían en las tardes y en las mañanas. No tiene que ver con el período de un día, de 24 horas. Para ese período hay otra palabra hebrea, el "yom". Pero muchas versiones antiguas traducían equivocadamente "tardes y mañanas" como "días" sin tomar en cuenta el contexto de los sacrificios. Los pioneros adventistas usaron esas verisones antiguas, al igual que los adventistas siguen usando versiones que traducen a Daniel 8:14 como "días". Yo recuerdo que cuando era pastor Adventista y salía alguna versión nueva de la Biblia, lo primero que hacía en la librería era buscar a Daniel 8:14. Si la traducción era "días" la compraba. Si decía alguna otra cosas, la descartaba, y esperaba que si estuviera dando algún estudio bíblico la gente no saliera con alguna versión moderna que tuviera "tardes o mañanas" o sacrificios porque entonces echaba a perder el comienzo de la línea profética de los 2,300 años. La verdad es que Daniel 8:14 se refiere a 1,150 días y no a 2,300 días, porque había 2 (dos) sacrificios por día en el santuario: uno matutino y otro vespertino. Ya con esa verdad se viene abajo toda la línea profética Adventista que señala a 1844, y con eso, el juicio investigador.
Ojalá no tuviera que decirle esa verdad tan doliente pastor, pero así es. Es un gran error.
El enemigo de las almas se aprovechó de varios corazones nobles y vulnerables por el gran chasco que habían sufrido al no ver a su anhelado Cristo regresar el 22 de octubre de 1844. En esas mentes dolidas y enceguecidas por el chasco puso toda una doctrina que le resta importancia al sacrificio de Cristo y a sus mismas palabras.
El Señor Jesús dijo que "Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El. El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios" (Juan 3:17-18). Esa querido hermano, es la enseñanza bíblica tocante al juicio. Es bien sencilla. Se trata de creer en el Hijo de Dios como Salvador. Allí no se trata de creer en la doctrina del juicio investigador de los adventistas. Una gran diferencia. Cuando creeo en Cristo yo soy el que paso de muerte a vida. Yo no soy el juzgado. Quien fue juzgado fue Cristo en la cruz. Cristo sí sufrió juicio investigador. Él fue investigado para ver si de veras iba a tomar la copa de nuestros pecados y nuestra naturaleza pecaminosa. Tres veces se le ofreció la copa, tres veces la aceptó. Él fue investigado para ver si tenía algún pecado. Todo lo que los adventistas dicen que pasará en el juicio investigador a cada creyente después de 10-22-1844 ya lo pasó Cristo a mi favor.
Pero el corazón humano es tal que quiere ofrecer algún mérito, pasar algún visto bueno ante Dios. Una gran parte del cristianismo, no solo el adventismo está en el Antiguo Pacto, donde ofrecen sus promesas de cumplir esto o aquello. No pueden al igual que el antiguo Israel, cumplir esas promesas. Por eso necesitamos del Nuevo Pacto, el pacto de las mejores promesas de Jesús (Hebreos 8:6).
Esta misma epístola enseña que Cristo entró una vez y para siempre en el cielo. Por Apocalipsis sabemos que en el cielo "no hay templo, pues el Cordero es el Templo" (Apocalipsis 21:22). Por lo tanto cuando Cristo entró en el santuario celestial no fue para entrar en el lugar santímismo y luego esperarse en el lugar santo hasta oct. 22,1844 para volver a entrar en el lugar santísimo para poder cumplir las profecías interpretadas por los primeros adventistas como pretexto para su Gran Chasco. "Pero cuando Cristo apareció como sumo sacerdote de los bienes futuros, a través de un mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no de esta creación, y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna... Y por eso El es el mediador de un nuevo pacto, a fin de que habiendo tenido lugar una muerte para la redención de las transgresiones que se cometieron bajo el primer pacto, los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna" (Hebreos 9:11,12,15).
¡Cristo nos llama a recibir la promesa y no a seguir prometiendo! Fíjese esta gran diferencia. Es una maravilla. Pastor, usted ciertamente diría que las promesas de Cristo de amar, de ser fiel hasta la muerte son mejores que las suyas. Y no solamente son mejores, esas mismas promesas de Cristo que son mejores que las suyas, él se las otorga a usted sencillamente por gracia, porque le ama. ¡Esas son buenas nuevas!
En cuanto a lo que usted dice de la ley y al sábado, le derivo a los artículos de la ley que escribo desde un punto de vista exadventista, es decir, tomando en cuenta los argumentos que usted menciona abajo.
"La ley en Mateo 5": http://www.exadventista.com/content/view/53/1/
"Mateo 5:18": http://www.exadventista.com/content/view/28/ (bajar por la página).
"Teología Mesiánica del sábado: El sábado recordado y santificado": http://www.exadventista.com/content/view/11/
Estoy de acuerdo que la Escritura aun en el Nuevo Pacto no santifica el domingo, pero tampoco santifica el sábado. "Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta, o de nueva luna, o de sábados; lo cual es la sombra de lo que estaba por venir; mas el cuerpo es del Cristo" (Colosenses 2:16-17).
Estos sábados no son "ceremoniales" como lo enseña el adventismo. El Antiguo Testamento y el Nuevo desconocen esa falsa separación que ha creado el adventismo. Toda la ley es una sola: el Torah, los 5 libros de Moisés. Todo esto apuntaba a Cristo, la sustancia. Las leyes eran sombra. El sábado es una sombra. Esta es una verdad que es dura para el adventismo, pues el adventismo le quiere dar "sustancia" al sábado. El sábado es una sombra de Jesucristo, Hijo de Dios, nuestro sábado eterno.
"El cuerpo" del sábado es Cristo. Por tanto en el Nuevo Pacto, Jesús se pacta a ser nuestro sábado. Con su bendita justicia perfeccionada en su vida y presentada a nuestro favor ante el Padre, nosotros tenemos un sábado eterno que jamás tenemos que despedir.
Usted como pastor conduce a su congregación tal cual yo lo hacía, en recibidas y despedidas del sábado. Pero a Cristo nuestro sábado se recibe solamente una vez y para siempre. Una vez que él llega a ser nuestro reposo jamás tenemos que despedirlo de nuestras vidas. En él tenemos vida eterna, sábado eterno, salvación eterna, totalmente por medio de la fe, y aparte de la ley (Romanos 3:21).
Cristo como nuestro Sábado es la Realidad del Pacto. Llegada la sustancia, ya no hay lugar para la sombra. El valor y el significado del sábado se traslada de un día a la preciosa persona de Jesucristo. Pero en el adventismo preferimos seguir rindiéndole culto a la sombra del séptimo día, y poniendo a la realidad, a la sustancia de Cristo en segundo lugar. El adventismo prefiere guardar diez mil sábados que confiar totalmente en Cristo tan solo por un segundo para su salvación. Por eso dice la Epístola a los Hebreos que los que siguen guardando el sábado pero no han entrado al reposo de la fe en Cristo, no han entrado al reposo de Dios. ¡Cuántos sábados no guardó el pueblo judío y todavía no entraba en el reposo de Dios. Igualmente el pueblo Adventista puede guardar más de diez mil sábados y tampoco entrar al reposo de Cristo en el cual se entra por la fe al creer en él para salvación. Ese es el verdadero propósito del cuarto mandamiento: Mostrarnos la realidad que es Cristo y recibirlo a él como nuestro sábado eterno. El adventismo no ha sabido interpretar a Hebreos 4 como el reposo de la fe. Siempre le dan vuelta para encontrar alguna validez para seguir guardando días y sábados, sin entrar al reposo de la fe, a la seguridad de la preciosa salvación que tenemos como nuestro reposo en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Una vez estaba explicándole esta verdad a un pastor Adventista, un pastor ya de muchos años. Me sorprendió lo que me dijo. "¿Con que ahora le están dando esa vueltica al sábado, no? Diciendo que Cristo es el sábado para que no tengan que guardarlo? Con qué van a salir la próxima vez?"
Esta es la reacción del adventismo cuando se le presenta la salvación de Cristo Jesús. Prefieren las obras de la ley a la fe en Cristo. En la respuesta de mi amigo pastor, dígame usted pastor, ¿por quién estaba mostrando mayor celo nuestro colega, por el sábado o por el Señor del sábado? La verdad del reposo por la fe en Cristo le pareció "un cuentico". Ciertamente a pesar de todo el celo que mostraba por el sábado, no conocía el reposo en Cristo que es solamente por la fe.
"Que es la Ley, la Ley es el caracter de Dios, no tiene ni principio ni final, pues la Ley no nace, en el Sinay, la Ley ya esistia antes del monte Sinay, pues genesis esta llena de textos que hacen referencia a todos los mandamientos del decalogo.
La Ley de Dios tambien existe tras la cruz, pues el libro de Lucas de los hechos de los apostoles, las cartas paulinas etc tambien hacen referencias al decalogo. Por ejeplo hay una gran cantidad de texto biblicos en hechos donde dice que se reunian en Sabado, en la sinagoga en el campo... en cambio dime solo un texto biblico donde un profeta biblico diga, que por alguna razon el domingo fue santificado?, yo he leido la bilbia en Koine, Koine es el griego del antiguo testamento y no he encontrado nigun texto biblico en Koine que me diga que por orden divina, Dios santifica el Domingo como dia de adoracion y Santo, si algun dia lo encuentro no tendre ningun problema de obedecer lo que la biblia me dice, pero lo que si he encontrado en en toda la biblia es que el sabado es pacto perpectuo, simbolo y señal de la creacion de Dios y de la liberacion de Dios y creacion de un pueblo, es simbolo de la pertencia de Dios.
Algunas referencias biblicas solo como argumetnacion : Lucas 4:16, lucas 23:54-56, Marcos 2:27,28, Hechos 13:14, Hechos 13:42, 44; Hechos 17:2 y 18:1, 4, 11...
Jesus mismo enseña que sus mandamientos es un resultado de amor, de pertenecia: Juan 14:22
Yo me pregunto ¿Que es lo que hace un pueblo su diferencia? si no es su Ley, su constitucion... todo pueblo tiene su Ley y el pueblo de Dios en la tierra tiene tambien su Ley la Ley de Dios, que es el caracter supremo de nuestro creador reflejado en la vida de Jesus en la tierra.
Antes de cursar los estudios en teologia adventista, yo estudie teologia en una universidad protestante, y sin duda este debale lo tuve muy presente a lo largo de los 4 años de carrera.
La Ley no me salva, si no que la Ley me condena, y esta condena me lleva a lo unico que me puede salvar que es el AMOR DE JESUS.
Sin la Ley yo no soy Condenado, y si no soy condenado, NO NECESITO SER SALVADO, si no necesito ser salvado. NO NECESITO DE CRISTO, si no necesito de Cristo, ¿PARA QUE MURIO JESUS?"
Lo que nos condena no es la Ley hermano. Lo que nos condena más que la Ley es la perfecta vida de justicia y amor que vivió nuestro Señor Jesús. Pero esa misma vida que nos condena es la que nos salva al creer en él por la fe para vida eterna.
Que Dios le conceda esta preciosa verdad y la libertad de predicarla en su ministerio.
Un abrazo colega, que Dios le conceda un momento en el monte de la transfiguración en donde usted pueda ver que los rostros de Moisés (la ley) y Elías (las profecías) se desvanecieron, y solo quedó el rostro de Cristo Jesús.
En la maravillosa gracia de Jesús,
Haroldo Camacho, pastor del evangelio de Jesucristo pastor ex-adventista 5 de septiembre 2007 Apreciado hermano,
Muchas gracias por tu escrito tan bien elavorado y fructifero.
Compruebo que en muchos aspectos coincidimos y eso es muy interesante.
Cuando estudiaba historia de la iglesia, me encantaba el personaje de Lutero, y de hecho hice un trabajo de investigación sobre sus Tesis, admiraba su historica frase:
Si quieres convencerme que ando equivocado, lo tendras que hacer con la SOLA SCRIPTURA.
Sin duda es La Palabra De Dios y solo la Palabla De Dios, la que nos debe de conducir, pero, lo que si me entristecio de Lutero era su negativa hacia la inspiración y revelación del libro de apocalipsis.
Apocalipsis no es un libro escrito en simbologia Judia, para fortalecer la fe de los judios de la epoca contemporanea de Juan, su escritor.
Apoc.1:1, nos dice que es la Revelación misma de Jesucristo, para anunciar lo por venir.
Apoc.1:3, Nos dicen que dichosos los que leen y atienden a este libro.
No voy a hacer una exegesis de este maravilloso libro que si forma parte del Canon Biblico, Y pocas cosas te puedo comentar del ibro que no conozcas, como es que nos habla de diferentes periodos de la historia de la iglesia mediante simbolos. ¿Cual iglesia? seria la pregunta.
¿Cual es la iglesia de Dios en la tierra?
Para responder bien a esos interrogantes habria que analizar bien texto a texto, un trabajo que sin duda usted mismo puede hacerlo.
Solo quiero compartir Apocalipsis 14: 6 al 11, nos dice:
1 Adorar al Dios de la creación, porque ha llegado la hora de SU JUICIO, (Nos habla de un juicio) y de un Dios de la creación y... ¿el Sabado? ¿no forma parte de la creación?. ¿Cuando comenzó este mensaje en la historia de nuestro mundo?
2 Ha caido la gran Babilona que da de beber a todas la naciones del vino ... Podriamos discutir sobre estos simbolos pero algo sencillo de aplicar, es que el vino es una sustancia que altera y confunde, por lo tanto ¿que es lo que ha caido?
3. Si alguno adora a la bestia o A SU IMAGEN, y recibe su marca en sus pensamientos o en sus hechos, este tambien beberá del vino de la ira de Dios.... nos habla de un grupo de personas que conscientemente adora en hechos o en pensamientos la confusion que representa Babilonia y nos dice que este grupo tiene una sentencia final, no hay sentencia final sin juicio, y todo esto sucede despues de la Cruz de Cristo.
Pero mi querido amigo, la clave de todo, es el verso 12:
Aqui esta la paciencia de los Santos, los que GUARDAN LOS MANDAMIENTOS de Dios y LA FE de Jesus
Claramente habla de los Santos: Los apartados, ¿De que? de la Babilonia, l¿a confusion? tiene dos caracteristicas, son guardiantes de los Mandamientos de Dios, es decir: LA BIBLIA, incluida la Ley y ademas tienen otra cacteristica: LA FE de Jesús, ¿Que es LA FE de Jesus?
Apocalipsis 19:10, nos dice que: La Fe de Jesus es EL ESPIRITU DE PROFECIA.
El don profetico es un don del espiritu Santo que la misma biblia reconoce en su listado de Dones dados por el apostol Pablo.
2 de Pedro 1:19 nos dice: que la palabra profetica, es esta antorcha que nos ilumina en la oscuridad, hasta que llegue el momento en que la luz absoluta salga, es decir la venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Dios se comunica a su pueblo, a lo largo de toda la historia mediante sus profetas, eso no engrandece al profeta, si no que engrandece a un Dios cercano de amor que anela comunicarse con nosotros.
Yo estoy convencido, y que mis superiores me perdonen por lo que escribo que si el pueblo de Dios hubiera escudriñado las Santa escrituras como debian, Dios nunca hubiera llamado a mas profetas, y la revelación hubiera terminado en el libro de Apocalipsis.
Por lo tanto me remito a la SOLA SCRIPTURA: Hay un pueblo Santo: Apartado, que tiene dos caracteriscias, Guardar los mandamientos de Dios, La Biblia y tienen la Fe de Jesus: El mensaje profetico revelador de los ultimos tiempos.
Entonces la Salvación es solo para este grupo de Santos? de ninguna manera, pues no me salva las obras si no la Fe y la Gracia de Cristo.
Es porque yo me siento salvo por esta Gracia inmerecida que me lleva a ser fiel a Dios cumpliendo su santa voluntad para mi vida, su Ley.
Por que Cuando Jesus venga, no vendra a traer un juicio, si no que vendra a traer una sentencia, porque escrito esta, que unos seremos elevados a su presencia y otros seran dejados, simplemente por nuestra elecciones tomadas en la vida, eso es precisamente el JUICIO INVESTIGADOR que se esta desarrollando desde 1844 en el lugar Santisimo del Santuario Celestial correspondiente a la fiesta judia del dia de la espiación. Tal como es revelado en el libor de los Hebreos, el cual te invito a que lo puedas escudriñar detenidamente.
Es un placer compartir contigo y espero que lo podamos seguir haciendo, con la bendicion de lo alto.
Que el Señor os bendiga, y os guarde, os haga replandecer su rostro sobre vosotros, os conceda su bondad, os mire con amor y os de su Paz. Amen
Txetxu 5 de septiembre 2007 Apreciado pastor, Gracias nuevamente por el privilegio de intercambiar convicciones y testimonio con respecto a las bases de nuestra fe. Por aparte le estoy escribiendo tocante al principio SOLA SCRIPTURA que usted menciona enuncio Lutera. Por ahora quiero participarle estos pensamientos tocante a Isaias 66:23,23, y Apocalipsis 14:6,7.
Isaías 66:22-23 Hay que recordar que las profecías de Isaías tienen que ver con las promesas hechas a Israel bajo las condiciones del Antiguo Pacto. Ciertamente de acuerdo a ese pacto la señal entre las partes del convenio era la observancia del sábado, al centro del documento que lo ratificaba, los Diez Mandamientos. Las promesas de cumplir el pacto las había hecho Israel, y Dios se comprometía a cumplir sus promesas si Israel cumplía con las suyas. Esas promesas tenían que ver con la reunión de las naciones en Israel, presididas por el Mesías entronizado en un nuevo y glorioso templo de Jerusalén. En las promesas del Antiguo Pacto no había una discontinuidad entre esta creación y la próxima. Los cielos nuevos encapotarían una tierra nueva recreada por la renovadora presencia del Mesías. Pero las promesas del Antiguo Pacto no prometían la discontinuidad o rompimiento con toda la actual creación viciada por el pecado. Esta última es la promesa del Nuevo Pacto, juramentada por la mejor palabra y mejor fiador, Jesucristo. El cielo nuevo y tierra nueva del Apocalipsis demuestra una nueva creación y no una renovación de la actual.
Las profecías de Isaías 66:22-23 son del Antiguo Pacto. De hecho, los versículos 18-20 manifiestan la reunión de las naciones en Israel, congregándose en Jerusalén, bajo la gloria del Mesías. Es en este contexto del Antiguo Pacto, de las promesas hechas a Israel si obedeciera las condiciones del Antiguo Pacto que se presenta la profecía de la continuidad de Israel viviendo bajo las leyes del Antiguo Pacto "Y será que de luna nueva en luna nueva, y de sábado en sábado, vendrá toda carne a adorar delante de mí, dijo el SEÑOR" (Isa. 66:23). Con todas las naciones reunidas en Jerusalén, saldrían los Israelitas de su ciudad a celebrar sus festivales mensuales y semanales (sabáticos) en las afueras de Jerusalén, y al pasar por las afueras de la ciudad no solo verían a las naciones congregadas a su alrededor sino que también verían a los que se habían rebelado y desobedecido sufriendo un horripilante castigo: "Y saldrán, y verán los cadáveres de los varones que se rebelaron contra mí, porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables a toda carne" (Isa. 66:24). Este cuadro es muy diferente al panorama de la eternidad en Apocalipsis.
En Apocalipsis la nueva Jerusalén baja del cielo, no es la antigua Jerusalén renovada (Apo. 21:2). Es una ciudad totalmente nueva, no como la antigua Jerusalén en Isaías (Apo. 21:10-27). En la Jerusalén de Apocalipsis toda la adoración se realiza dentro de la ciudad (Apo. 22:1-5). En el panorama de Apocalipsis los perdidos están afuera de la ciudad; los salvos no salen de la ciudad para mirar los cadáveres de los rebeldes, como en Isaías (Apo. 22:15 cf. Isaías 66:24).
En Apocalipsis no hay recuerdo de las primeras cosas pues éstas habrán pasado. Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas (Apo. 21:4).
Sin embargo, en Isaías hay un recordatorio de muerte y lágrimas semanal y mensualmente pues cuando Israel sale a celebrar sus fiestas mensuales y sabáticas pasa al lado de "los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables á toda carne". En este panorama del futuro ciertamente "las primeras cosas no han pasado".
En el futuro del Apocalipsis "no habrá más maldición" (Apo. 22:3). En el panorama del Antiguo Pacto aun en la Jerusalén regida por el Mesías hay cosas "abominables a toda carne" (Isa. 66:24).
En el futuro de Isaías, el futuro del Antiguo Pacto, todavía hay sol que rige sobre los días y los meses, pues el pueblo sale a adorar de luna nueva en luna nueva y de sábado en sábado. En el futuro de Apocalipsis, el futuro del Nuevo Pacto, "no habrá más noche; y no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará: y reinarán para siempre jamás" (Apo. 22:5).
Por lo tanto, la doctrina adventista está equivocada cuando pretende enseñar la observancia del sábado en el futuro del Nuevo Pacto apoyándose en Isaías 66:22-23, pues este último panorama se refiere al Pacto Antiguo. El Pacto Antiguo ha abolido por el mejor pacto, el Nuevo Pacto, prometido y cumplido por el Señor Jesús en la cruz del Calvario.
Al estudiar las palabras de Isaías 66:22-23, también hay que recordar las palabras del Señor Jesús, que toda escritura tiene que ver con él, con su Persona. Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían. (Lucas 24:25-27). Y él les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los salmos. Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras; Y díjoles: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalén. (Lucas 24:44-47).
Toda escritura del Antiguo Testamento tiene que interpretarse a la luz de la vida, muerte y resurrección del Señor Jesús. Es el Nuevo Testamento en la obra redentora de Jesús lo que arroja luz sobre el significado del Antiguo Testamento, y no el Antiguo lo que interpreta el Nuevo.
De tal modo que hay que ver lo que dice el Nuevo Testamento acerca de Jesús y el sábado, la tierra nueva, y luego interpretar el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo. No es así como lo hacíamos en el adventismo. En el adventismo, cuando convenía a la doctrina, interpretábamos el Antiguo a la luz del Nuevo, y el Nuevo a la luz del Antiguo. Así era con Isaías 66:22-23. Nosotros imponíamos el sentido del Antiguo sobre el Nuevo Testamento, muchas veces dejando afuera el significado de la Persona de Jesús como el sábado de Dios. Isaías 66 tiene amplio significado que es esclarecido por el Mesías.
Básicamente todo el capítulo 66 profetiza que Jehová, el Dios de Israel consolará a su pueblo y lo alimentará con su gloria.
"Tiempo vendrá para juntar todas las gentes y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria" (Isaías 66:18).
Cristo Jesús es la gloria de Dios, y hoy de todos nosotros que por la fe que se nos ha dado creer en su nombre. En la cruz, la gloria de Dios fue demostrada para ejecutar sentencia sobre el pecado en la persona de Jesús, y para perdonar al pecador por haberse castigado el pecado en cuerpo ajeno, el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo.
Isaías profetiza que en el futuro, el nuevo Israel se reunirá alrededor de esa gloria de Dios, y el pueblo encontrará su verdadero reposo en la obra de Cristo al perdonar el pecado. Isaías también dio testimonio maravillosamente de los sufrimientos de Jesús en Isaías 53, introduciendo esos sufrimientos como el evangelio de Dios (Isaías 52:7).
Aparte de la obra de Cristo en la cruz, ese mensaje no se puede ver en su totalidad al ver a Isaías separadamente del Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento le da su verdadero significado espiritual y literal a toda profecía del Antiguo Testamento.
En el adventismo nosotros tomábamos a Isaías 66:22-23 y lo imponíamos sobre la realidad de Cristo. Es decir nosotros tomábamos la sombra queriendo cubrir la sustancia, Cristo, con la sombra que es el "sábado en sábado" de Isaías 66.
Pero, ¿que nos dice el Nuevo Testamento? Que la realidad, la sustancia es Cristo.
En Apocalipsis 21:22-23, el profeta que ha visto la sustancia, el Verbo en vivo, y su cumplimiento dice:
Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. Y la ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera (Apocalipsis 21:22-23).
En la realidad, no la sombra, no habrá sábado porque no habrá luz del sol que marque los días. No habré meses, porque no hay necesidad de la luz de la luna porque el Cordero es la lumbrera. La realidad de la perpetuidad de reposar en la obra acabada de Cristo se funde en su Persona, porque él permanece para siempre. Los símbolos que en el Antiguo Testamento señalaban a su Persona dejan de tener valor cuando la realidad se hace presente. En la eternidad Cristo será nuestro eterno sábado, nuestro eterno reposo. En él no estaremos adorando solamente de "sábado en sábado" sino eternamente regocijándonos en el reposo de la vida eterna que él nos ha dado (Hebreos 4). Alabado sea su santo nombre. La razón por la adoración en los nuevos cielos y la nueva tierra será el Cordero, no el sábado. El sábado habrá perdido su sentido. Ya no hay templo, no hay santuario. Él es el templo, él es el sábado, y mucho más, él es la vida eterna y nuestra luz por toda la eternidad.
En los años de los apóstoles, algunos de los judíos que habían creído en Cristo quisieron hacer lo mismo que nosotros los adventistas hicimos: decir que Isaías 66:22-23 tenía que relacionarse con la obligación de la iglesia por adorar en día sábado. Ellos enseñaban que los creyentes tenían que celebrar los sábados de las lunas nuevas y los sábados semanales citando a Isaías 66. "De luna nueva en luna nueva y de sábado en sábado".
Una pregunta que yo nunca me hice en mis años de pastor adventista fue "¿Por qué es que nosotros apoyándonos en Isaías 66:23 para continuar la práctica de la adoración en sábado, y no abogamos también a favor de las fiestas sabáticas de las lunas nuevas?" Cuando finalmente conocí el evangelio e hice la pregunta, se me explicó que las lunas nuevas tenían que ver con la ley ceremonial y los sábados con la ley moral. Pero esa separación no la conocían los apóstoles, porque cuando los judaizantes llegaron con la enseñanza de observar lunas nuevas y sábados, el consejo apostólico fue el siguiente: Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo (Colosenses 2:16-17).
Allí está la nueva luna y los sábados de Isaías 66:22-23. Son sombras. La realidad a la que apuntaban es Cristo. Él ya ha llegado. Ya ha sido hecho nuestra paz. Ha triunfado sobre toda demanda de la ley, y se ha hecho nuestra luna nueva, nuestro nuevo amanecer, nuestro sábado. Esto nunca me lo enseñó el adventismo. Me lo enseñó el evangelio. El mismo evangelio enseña a todos los creyentes que no se dejen juzgar como pecadores por no guardar esas sombras.
Hoy he recibido a Cristo como mi sábado por la fe. Él es mi eterno reposo, y tampoco lo tengo que despedir como despedía el sábado a la puesta del sol. Hoy no puedo cantar, "Nuestro sol se pone ya". Mi sol de justicia jamás se pondrá. Mi sábado jamás se despedirá. Despedir el sábado sería igual a negar a Cristo y el reposo que él me ha dado en su obra de salvación enteramente consumada. Mi reposo por la fe en su justicia, en su sangre, es eterno y jamás verá la luz de la noche. Mi fe está afianzada en él, porque es su fe, la que él me dio para creer en él por medio de la predicación de la cruz, la cual despierta y otorga la fe. "La fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios".
Lo que Isaías solo pudo ver con el velo puesto, Cristo lo muestra a todo creyente a plena vista. Él es nuestro pasado, nuestro presente, nuestro eterno futuro. En él y solo en él me gloriaré. ¡Alabado sea su santo nombre hoy y para siempre!
Apocalipsis 14:6-7
Y vi otro ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo á los que moran en la tierra, y á toda nación y tribu y lengua y pueblo, Diciendo en alta voz: Temed á Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida; y adorad á aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.
Estos versículos son muy significativos para mí, pues resalta una impactante comparación. Cuando era Adventista lo interpretaba, predicaba, y enseñaba, como prueba de que el sábado "era una parte esencial del mensaje de los tres ángeles".
Pero esa interpretación no proviene del texto bíblico. Este texto no dice nada del sábado, a pesar de que todo el adventismo lo diga así. El hecho de que todo un movimiento religioso diga que algo es así, no lo convierte en la verdad. Es así con Apocalipsis 14:6-7. El adventismo enseña que debido a que el ángel invoca a la adoración ya que la hora del juicio ha venido, y que esa adoración tiene que ver con reconocer al creador del cielo, la tierra y la mar, entonces que ese texto tiene que ver directamente con el sábado. Este texto no tiene que ver nada con el sábado así como tampoco tiene nada que ver con el juicio investigador que yo como pastor Adventista enseñaba.
Este texto sí tiene que ver con el "evangelio eterno". Como Adventista para mí el "evangelio eterno" de Apocalipsis 14 era "el mensaje adventista", especialmente las doctrinas sobresalientes como el juicio investigador, el sábado, el estado de los muertos, el espíritu de profecía. Para nosotros ese era el "evangelio eterno" aunque no comenzó a predicarse sino hasta después de 1844, lo considerábamos que era eterno porque se nos enseñaba que nosotros habíamos descubierto verdades eternas en las escrituras mediante las visiones de Elena White.
Pero nadie puede darse el lujo de interpretar las escrituras según una interpretación privada, como lo hace la iglesia adventista. La escritura se interpreta así sola, y hay que permitir que la Biblia se aclare y se intérprete. Es así con Apocalipsis 14 y el mensaje de los tres ángeles.
Hay que preguntarse, ¿Cuál es el significado que el mismo Nuevo Testamento le da a lo que es el "evangelio eterno"?
El evangelio eterno siempre tiene que ver con la vida, muerte, y resurrección del Señor Jesús a favor y en lugar de todo pecador. Cristo es el evangelio de Dios en su obra redentora. No hay otro evangelio. Todo otro evangelio ha de considerarse anatema. Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, Y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos. A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de él: Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro... A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos (Colosenses 1:19-23,26).
Este es el evangelio eterno que enseñó Jesús, que fue manifestado en él, y que fue proclamado por los apóstoles. Los apóstoles nunca intimaron de un juicio investigador, de un sábado, o de cualquier otra doctrina salvo Cristo y Cristo crucificado como el evangelio de Dios. Añadirle todas esas conjeturas al evangelio lo convierte en otro evangelio que no tiene poder para salvar.
En otro lugar el evangelio eterno es descrito de la siguiente manera:
Y sin contradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria (1 Timoteo 3:16).
El evangelio siempre era un anuncio que se proclamaba de la salvación que Dios ya había acabado y cumplido en Cristo Jesús a favor de todo pecador. Por eso era buenas nuevas porque se trataba de proclamar una victoria ya ganada por Jesús. El evangelio nunca tenía que ver con algo que iba a ocurrir, o que estaba sucediendo. Era un anuncio de la victoria de Jesús sobre la muerte y el pecado a favor de todo aquel que pusiera su fe en él. Porque el fin de la ley es el Cristo, para dar justicia a todo aquel que cree. Porque Moisés describe la justicia que es por la ley: Que el hombre que hiciere estas cosas, vivirá por ellas. Mas de la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer de lo alto al Cristo); o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para volver a traer el Cristo de los muertos.) Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe, la cual predicamos: Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; mas con la boca se hace confesión para alcanzar salud. Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia de judío y de griego; porque el mismo es el Señor de todos, rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el Nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quién les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el Evangelio de la paz, de los que anuncian el Evangelio de lo que es bueno! Mas no todos obedecen al Evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? (Rom 10:4-16).
Este es el evangelio que Juan el Revelador observa y escucha está en las manos del primer ángel de Apocalipsis 14:6-7). Juan no ve lo que estaría por desarrollarse mediante la predicación de la iglesia Adventista a partir de 1844 a. d. Juan ve la gloriosa obra de Cristo supliendo eternamente la necesidad de cada salvador. Esta obra es el gran anuncio al final de los siglos. Por eso mismo dijo el Señor Jesús "Y será predicado este evangelio de reino por testimonio... y entonces vendrá el fin". Este evangelio se afirma por la fe con la confesión de la boca en los méritos del Señor Jesús. ¡Alabado sea su santo nombre!
Igualmente por esa razón, el llamamiento a la adoración de Apocalipsis 14:7 no tiene que ver con el sábado sino con el sacrificio de Cristo. Para los judíos el rito central de la adoración era el sacrificio del Cordero. No había adoración a menos que hubiera sacrificio. Cristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Juan el Revelador en Apocalipsis 14:7 indica que al final de los siglos habrá mensajeros que proclamarán alrededor el mundo el evangelio eterno y que los que creen en Jesús responderán alabándole por su gran sacrificio. De hecho en otros lugares en Apocalipsis se escucha que por la eternidad el canto de adoración de los redimidos será, "¡Digno, es el Cordero!"
Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos; y el número de ellos era miríadas de miríadas, y millares de millares, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza. Y a toda cosa creada que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Y los cuatro seres vivientes decían: Amén. Y los ancianos se postraron y adoraron (Apocalipsis 5:8-14).
Esta es la adoración que se rinde ante Dios por la predicación del evangelio eterno. Si no hay esta adoración, no se ha predicado el evangelio. Apocalipsis 14:6-7 no tiene sentido alguno sino hay este resultado de la predicación del "evangelio eterno". El "evangelio eterno" tiene que ver con el sacrificio del Cordero, cuya sangre derramada nos limpia de todo pecado y nos vivifica de la muerte a la vida.
El evangelio también es buena nueva para toda la creación, y por esa razón el mensaje del primer ángel invoca a la adoración del Dios Creador. Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora (Romanos 8:19-22).
El llamado de Apocalipsis 14:7, "adorad á aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas", es un llamado a todos los cristianos a reconocer que Cristo en la cruz también murió por redimir a la naturaleza, la creación, y que el sacrificio de Cristo por el cual lo adoramos incluye también el llamado a respetar el sacrificio de Cristo siendo fieles mayordomos de la naturaleza. Este es un mensaje muy oportuno para hoy cuando sufrimos los estragos ambientales por deshonrar a Dios ultrajando su creación. Todo esto es parte de la adoración a Cristo.
Su sacrificio une a toda la creación por su sangre derramada y provee la reconciliación de toda la naturaleza en el cuerpo glorificado de nuestro Señor Jesús. El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El. Y El es (ha existido) antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen. El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia. El es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía. Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud (de la Deidad), y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de Su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos (Col 1:15-20).
Es la gloria de Cristo y su sacrificio lo que se proclama en Apocalipsis 14:6,7 y no la continuidad del sábado. En la creación restablecida no habrá sol, ni luz de luna, ni templo, porque el Cordero será nuestro templo, nuestra luz, para gloria y honra del Padre por los siglos sin fin. ¡Alabado sea el nombre del Señor Jesús!
En la gracia del Señor Jesús, Haroldo Camacho, Ph.D. Ex-pastor, evangelista, profesor, y líder Adventista 6 de septiembre 2007
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