Inicio arrow Buscar
Testimonio de Gonzalo Ramirez PDF Imprimir E-Mail

Hola Martin:  

Hace un tiempo me contacté con vuestro sitio y ha sido de gran bendición. Intercambié algunas líneas con el pastor y te cuento algo más sobre mí:

Soy de Chile, ahora pastor de Jóvenes de la Asamblea de Dios Autónoma (Misión Sueca) de Viña de Mar, soy casado hace 9 meses, estudio Psicología y tengo 32 años.

Nací en Chillán, y me crié en un hogar, iglesia y colegio adventista. (Chillán es como su sede más importante)  Mi abuela fue una de las fundadoras de la Iglesia Central. Mi papá era simpatizante de la Iglesia y donó muchas cosas a la que en ese entonces era la escuela adventista nº 7 de Chillán. Yo me sentía como niño muy cómodo en la Iglesia, ya que toda mi vida giraba en torno a ella. Mi abuela me enseñó mucho sobre el Antiguo Testamento y de la "hermana White". Mi abuela murió en 1983 y tengo un excelente recuerdo suyo.

Ahora en 1986, estábamos hace poco viviendo en Santiago, cuando mi padre fallece trágicamente a los 46 años. Estaba decidido a bautizarse. Fue durísimo, pero si algo tengo que reconocer, fue la inmensa ayuda prestada por el colegio adventista de Las Condes, en todo sentido, se portaron como verdaderos hermanos en Cristo, nunca los olvidaré.

Al volver a Chillán, nos involucramos como familia de lleno a las actividades de la iglesia: mi mamá en las Dorcas. Mi hermano y yo: Escuela Sabática, conquistadores. Incluso llegué a dirigir algunas reuniones de la Sociedad de jóvenes, cantaba y hasta prediqué una veces en dichas reuniones. Con los conquistadores fuimos a muchos camporees, en fin fue un tiempo lindo. Claro, había varias interrogantes que yo me guardaba, cosas que encontraba un poco raras pero que no me atrevía a preguntar. Para acallar mis dudas, a los 13 años decidí participar en el seminario Revelaciones del Apocalipsis y además, del curso bíblico complementario (uno bien antiguo en hojas de roneo). Al terminar me creía un experto en Apocalipsis y el sábado. Pero todavía tenía dudas infantiles: ¿Por qué no puedo comer hot-dogs? ¿Por qué no se puede aplaudir en el culto divino si la Biblia llama a aplaudir al Señor? Me las guardaba y me callaba.

 

En 1989, por alguna razón (creo que fue Dios) no quise ingresar a la Secundaria Adventista y me fui a un Colegio Laico, y TENIA CLASES LOS ¡¡¡SÁBADOS !!! ¿Qué hago??? ¿Saben lo que pasó? Había una compañera de curso que me gustó desde el primer día, y por verla a ella asistía los "santos sábados" a clases; me da risa cuando me acuerdo. A Todo esto mi mamá conoció a mi actual papá, que no era adventista, sino ¡¡evangélico descarriado!! y nos invitó a los tres a un culto de la Asamblea de Dios, que quedaba a una cuadra del departamento donde vivíamos. Se podrán imaginar lo que era para un adventista entrar a un templo "protestante apóstata" y más encima un ¡domingo! Sin embargo, y ¡BENDITO SEA EL SEÑOR! Apenas entramos nos saludaron afectuosamente, cosa que en MI IGLESIA jamás sucedió, Había tanta alegría cuando estos "Kanutos" (así se les llama en Chile a los evangélicos) cantaban, oraban con tanta devoción, que yo me dije: ¡esto es! Esto es lo que yo no tengo: Gozo y libertad en el Espíritu para ¡adorar a Dios!

Cuando el sábado volví a MI IGLESIA, no podía evitar la comparación.

Dejamos de ir como familia a la Iglesia Adventista y, esto es lo trágico, NADIE NOS FUE A VISITAR. SOLO UNA AMIGA DE MI MADRE VINO A NUESTRA CASA PARA DECIRNOS QUE AHORA TENIAMOS ¡LA MARCA DE LA BESTIA!  ¡Eso fue lo que realmente me alejo del adventismo! La falta de amor y frialdad de un sistema religioso que se impone por la fuerza.

Bueno, poco a poco Dios nos fue restaurando en su gracia, conocí la libertad de servir a DIos, (ahora como ¡Hot dogs!). El gozo de poder alabarle con todo mi ser, ¡Cristo es Libertad!

Hoy le sirvo en una sana congregación, como pastor y músico. Cada día me regocijo de haber sido liberado de la maldición de la ley, y oro por queridos hermanos que tratan de esforzarse por su salvación, viven con temor y guardan cargas que ni siquiera sus líderes pueden llevar.

Que Dios les bendiga abundantemente. Ojalá este breve testimonio sea de utilidad para alguien.

"DE CRISTO OS DESLIGASTEIS LOS QUE POR LA LEY OS JUSTIFICAIS, DE LA GRACIA HABEIS CAÍDO" Pablo de Tarso a los Gálatas (adventistas del siglo I).

Hasta pronto.
Gonzalo Ramirez
30 de agosto 2007 

 
< Anterior   Siguiente >