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Problemas económicos PDF Imprimir E-Mail

Hola hermano,que las bendiciones y la gracia de nuestro Padre celestial este con usted. Hermano, mi duda es que todos los meces ofrendo una cantidad a una Iglesia (o a nuestro Padre), pero en estos momentos mi hermana de sangre está pasando por problemas económicos, y quisiera entregárselos a ella, estaré haciendo mal, aclareme por favor.

 

Marcela

31 de agosto 2007

 

 

Apreciada hermana Marcela,

¡Dios la bendiga grandemente! ¡Usted es una hija preciosa de Dios en Cristo Jesús!

Gracias por comunicarse con nosotros aquí en www.exadventista.com con su pregunta tocante a la ofrenda dedicada a la iglesia que quisiera usarla para ayudar a su hermana que sufre problemas económicos.

En cierta ocasión, Jesús tuvo que enfrentarse a una situación similar. Los judíos - al igual que los adventistas de hoy y muchas otras religiones - tenían un sistema económico que se apoya en los diezmos y las ofrendas de los hermanos que con mucho sacrificio se compromenten a cumplir. Si no cumplían con sus diezmos y sus ofrendas se les tildaba de pecadores, de ladrones, de prevaricadores, de rebeldes, de haber caído en pecado por "robarle a Dios" en los diezmos y las ofrendas. Hasta citan al profeta Malaquías torciendo las palabras y la intención de las palabras del profeta en Malaquían 3:10. Con esto ponen cargas sobre el pueblo que ni ellos mismos pueden cumplir, porque los pastores y los líderes de la iglesia sí viven del diezmo y de esas ofrendas, y lo usan para todas sus necesidades, incluyendo para ayudar a sus propios hermanos de carne en sus necesidades económicas, como usted quisera hacerlo con su hermana.

En otras palabras, usted da sus diezmos y sus ofrendas para que los pastores y los líderes de la iglesia puedan vivir cómodamente de esos diezmos y ofrendas, hasta ayudar a sus propias familias, pero a usted se lo prohíben con la mentira que usted al no hacerlo está ofendiendo a su Padre celestial. En esto no hay justicia, ni Cristo, ni fe, ni religión.

La única ofrenda que conoce el Nuevo Testamento es la ofrenda a los pobres, precisamente la ofrenda que usted quiere darle a su propia hermana (Gálatas 2:10). Pero la iglesia tiene un yugo sobre su conciencia a tal punto que usted sufre con el dilema si debe entregarle esa ofrenda a su hermana o a los que viven de esa ofrenda. Jesús vino para dar libertad a los cautivos hermana, y usted es una de esas cautivas, mi querida hermana. ¡Fuera con todo yugo humano! ¡Líberese de esas cadenas con las que falsamente le tiene presa la iglesia, y ayude a su hermana, antes que sea demasiado tarde para ella!

Como le mencioné al principio en cierta ocasión el Señor Jesús lidió con esta misma situación.

 

"Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó, diciendo: Honra al padre y á la madre, y, El que maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte. Mas vosotros decís: Cualquiera que dijere al padre ó á la madre: Es ya ofrenda mía á Dios todo aquello con que pudiera valerte; No deberá honrar á su padre ó á su madre con socorro. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón lejos está de mí. Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres." (Mateo 15:3-9).


Aquí Jesús le dice a los judíos, "¿Ustedes piensan que guardan el mandamiento que dice, Honra al padre y a la madre? Entonces ¿por que enseñan que una persona le puede decir a sus propios padres "no puedo ayudarte en tus problemas económicos porque ya me he comprometido a dar como ofrenda mía á Dios todo aquello con que pudiera valerte?". Los judíos enseñaban que si ya habían comprometido ofrendar al templo (con los diezmos y las ofrendas), ya no tenían que "honrar á su padre ó á su madre con socorro". Jesús les dijo "Así habéis invalidado el mandamiento de Dios" con su enseñanza. No hay diferencia entre su hermana y su padre y su madre. Ella es su sangre y a esto se refería el Señor Jesús.

Los adventistas nos acusan que nosotros al venir al evangelio y enseñar que los mandamientos de Jesús son mayores que los 10 Mandamientos, que nosotros "invalidamos los mandamientos". Pero no es lo que enseñó el Señor Jesús. Según él, son los mismos guardadores de la ley son los que invalidan la ley, porque su "corazón está lejos de mí, y en vano honran a Dios, y en vano usan sus labios para honrar a Dios, porque enseñan doctrinas y mandamientos de hombres en vez del amor de Dios.

¡Basta de yugos en su vida, mi querida hermana! Use los medios que Dios ha puesto en sus manos para ayudar a su hermana de sangre, y no invalide el mandamiento de Dios obedeciendo a los hombres, cuando es menester obedecer a Dios antes que a los hombres!

Usted también puede leer un estudio detallado el cual demuestra que en el Nuevo Testamento, la práctica de los diezmos no tiene alcance ni validez para los creyentes en Jesús:

"El diezmar no es una doctrina cristiana": http://www.exadventista.com/content/view/30/21/

En la maravillosa gracia del Señor Jesús oramos por su libertad,
Haroldo Camacho, pastor del evangelio de Jesucristo
ex-pastor Adventista

1 de septiembre 2007

 
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