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Martin Willemoes Hansen

El ministerio Exadventista está dirigido por Martín Willemoes Hansen. Martín nació de nuevo, en la gracia de Cristo Jesús, en 2005. Tiene un ministerio evangelista en Dinamarca. Desde fines del 2006, de manera voluntaria y como laico, ha liderado este ministerio para alcanzar a ex-adventistas con el evangelio de la maravillosa gracia de Cristo Jesús. Desde Dinamarca Martín presenta este ministerio al mundo hispano."

 

Haroldo Samuel Camacho

Haroldo Camacho, también como laico voluntario contribuye a este ministerio con artículos, traducciones de diversos estudios, y también responde a sus correos electrónicos, los cuales los recibimos con aprecio por la gentileza con la que nos dirigen sus comentarios y observaciones. Haroldo fue pastor adventista por más de 20 años. Nació en cuna Adventista, y realizó sus estudios en escuelas y universidades adventistas. Trabajó como evangelista, profesor de teología, dirigente y administrador en varios campos de la iglesia Adventista, en sud-América y los Estados Unidos de norte América. Actualmente radica en Palm Springs, California donde se goza en el Señor Jesucristo escribiendo del evangelio y liderando en estudios bíblicos del evangelio.

 

 

Wolfgang Streich

Wolfgang Streich es líder del ministerio cristiano Alfalit del Paraguay, de alfabetización de adultos. Es graduado de teología por la Universidad Adventista del Plata, y Lic. en Periodismo por la Universidad del Norte. También es redactor del periódico para pastores evangélicos La Fuente. Fue ministro Adventista en el programa Misión Global por 5 años. Luego de un proceso difícil de cambios bruscos, el Señor le llevó a un mayor conocimiento suyo en el mensaje de Gracia y Esperanza de las Buenas Noticias de Su Palabra. Actualmente es miembro de la iglesia evangélica Raíces.  Vive en Asunción – Paraguay.

  

 

 

 

 

Martín, Haroldo y Wolfgang mediante este ministerio desean que sus hermanos en Cristo en el adventismo puedan quitarse el velo de la ley y ver la plena faz de Cristo en su maravillosa gracia que mediante la fe en su sangre nos limpia una vez y para siempre de todo pecado. ¡Alabado y glorificado sea el nombre del Señor Jesús!