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Experiencia dolorosa PDF Imprimir E-Mail
Interesante su página y conmovedor su esfuerzo por liberar a quiene como yo perseveramos en el adventismo. En lo personal agradezco sus buenas intenciones, y además el contenido de su web, que sin duda constituye un gran ejercicio para mantener una fe atenta y reflexiva. Con todo, le recomiendo revisar algunos tópicos que prácticamente no resisten análisis. Hoy es un hecho acreditado ampliamente por la historia eclesiástica que la adoración dominical se  impone progresivamente a partir del siglo II después de Cristo como expresión de la  ascención del Primado de Roma, sin que fuera conocida en la Iglesia apostólica.  Por su parte, la doctrina de la inmortalidad del alma está siendo descartada transversalmente por la teología moderna, tanto católica como protestante, por sus raíces extrabíblicas y totalmente ajenas al pensamiento hebreo y apostólico, incluyendo al paulino. De todas formas felicitaciones por su esfuerzo, aunque lamento que se encuentre motivado por alguna experiencia dolorosa sufrida durante su ministerio.

Enrique
15 de septiembre 2007


Tiene mucha razón, hermano Enrique.

La experiencia dolorosa sufrida durante mi ministerio fue que nunca, jamás en mi preparación para el ministerio Adventista, ni nunca como ministro Adventista puso la iglesia delante de mí la responsabilidad de predicar solo a "Cristo y éste crucificado".

La iglesia me exigía aumento de diezmos, aumento del segundo diezmo para los gastos de la iglesia local, aumento de el subsidio escolar, aumento de bautismos, aumento de campañas evangelísticas, aumento del fondo de inversión, aumento del estudio del folleto de la Escuela Sabática, aumento de los que asistían a la Escuela Sabática, aumento de los que asistían al culto del miércoles de noche, aumento a los que asistían a la Sociedad de Jóvenes, aumento en la predicación de las profecías, aumento en la predicación de los escritos de Elena White, aumento en la predicación de los pioneros de la iglesia, pero NUNCA, JAMÁS, me exigió la iglesia aumento en la predicación de "Cristo y éste crucificado" y que solo por su nombre hay salvación.

Sí hermano, es doloroso que le dediqué tanto tiempo a predicar "fábulas por arte compuestas" (2 Pedro 1:16), y a "fábulas judaicas, y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad" (Tito 1:14).

Pero venido Cristo, "por sus llagas he sido sanado" y ahora me gozo en que puedo con denuedo predicar las glorias y las virtudes de Aquel que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable" (1 Pedro 2:9).

Pero el evangelio de Jesucristo, ha cambiado mi "lamento en gozo" y me ha consolado y me ha alegrado de mi dolor (Jeremías 31:13).

Tengo esta oportunidad de predicar la salvación solo por la fe en Cristo, que por sus méritos y su muerte soy totalmente justificado, y mediante su resurrección el Señor Jesús ya me ha sentado en lugares celestiales una vez y para siempre.

Buenas nuevas, ¿verdad? En Cristo y sólo en él hay salvación eterna, y mediante la obra del Espíritu Santo en mi vida y en la vida de todo aquel que cree en él, también somos guiados para dar gloria y alabanza al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

A todo aquel que persevere en el adventismo o en cualquier otro "ismo", que recuerde que su cometido no tiene que ver con ningún "ismo" sino con la sangre del Cordero de Dios, inmolado desde antes de la fundación del mundo para nuestra eterna redención.

Para gloria del Señor Jesús, y en su gracia, le saluda,
Haroldo Camacho, pastor del evangelio de Jesucristo
ex-pastor Adventista

17 de septiembre 2007
 
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